miércoles, 27 de abril de 2016

Días de luz.

Hay días en que me dan ganas de volverme a la cama nada más despertar, de volver a meterme calentita y en silencio bajo el nórdico y no salir nunca más.

Y hay días que lo hago. Porque me faltan ganas. Porque llueve y hace un frío fuera que para qué. Porque aun es casi de noche y peque ya se ha ido a la guarde con su papá. Así que aprovechemos que nadie me necesita.

Ufff, odio esos días.

Porque cuando vuelvo a despertar sigo con las mismas pocas ganas, y aunque ha salido el sol, sigue lloviendo y estoy casi más cansada que antes.

Y acaba siendo un día casi perdido porque no hago nada realmente. Y me puede el sueño y la pereza y el sofá.

Pero al día siguiente despierto y entra luz por alguna rendija. Señal de que hace sol y ya no llueve.

Y el cargador de mi batería interna esta mañana está de color verde. Así que salgo a conquistar el universo, porque hoy puedo, hoy puedo con todo. Camino al sol por mi lugar preferido y el aire y el movimiento despiertan cuerpo y mente. 



Y de pronto no me llegan las horas del día para todo lo que quiero hacer, decir, leer, fotografiar... el mundo está lleno de maravillas y quiero verlas, hacerlas y saborearlas todas!

Un café al sol se convierte en un gran regalo, una sonrisa de Mateo es casi igual de brillante que ese sol y cualquier plan me parece apasionante.

Estos días son maravillosos: son días de luz.

Afortunadamente son los más habituales. 

Los otros, una anomalía que no dura demasiado...pero intensa y oscura...hormonal e invernal a partes iguales.

Aún me sorprende la capacidad del cerebro y sus glándulas para estropearme el día...

sábado, 23 de abril de 2016

miércoles, 20 de abril de 2016

Humanamente humanos

Semana de resurrección le llamaría yo a esta que ha empezado.

El caso es que he estado las últimas dos semanas más muerta que viva, y en esta casa hemos entrado a formar parte todos del grupo de afectados por los arrolladores virus infantiles. O sea, que entró la gastroenteritis en casa y hemos ido cayendo uno por uno sin remedio. Criatura, padres, abuelos y hasta tíos de esos que sólo ves de pascuas en ramos. 


Bueno, hablemos con propiedad: todos menos la abuela materna, que estoy convencida de que está hecha de otra pasta, con superpoderes incluídos, y nos va a enterrar a todos al estilo del abuelo bis, que ahí sigue a sus 96 primaveras "de pie", como él dice.

Al final, casi el que menos lo sufrió fue el propio Mateo, que con un par de vómitos y una visitilla a urgencias en domingo solucionó la papeleta. 

Y, la peor, con dos semanas de noches toledanas de visitas a Roca y días enteros sin comer... fui yo, la madre de la criatura, que me dicen que estoy como un fideo...ja! ya quisiera. 

Pero es que qué malestar, qué mal cuerpo... qué ruidos internos... todo ello como castigo por tanto morreo con el infante y tanto achuchón y cariño... que si nos hacen prueba de ADN mediante frotis bucal (o como se diga) nos confunden seguro...

El caso es que hoy en la radio hablaban de que en Cataluña hay una epidemia de gastroenteritis, causada por una partida de agua embotellada contaminada. Más de 3500 personas sintiéndose así de mal al tiempo... y colapsando las urgencias... y las tuberías de la ciudad, dicho sea de paso... os imaginais? 


Y así mi cerebro hiló e hiló...y llegó a pensar en lo vulnerables que somos... en que una bacteria nos puede matar, un virus también...y cualquiera de los dos introducidos de forma voluntaria en el agua potable de una ciudad puede acabar con miles de personas en un abrir y cerrar de ojos...

Qué pequeños e insignificantes somos... qué humanamente humanos!

sábado, 16 de abril de 2016

Otra cuenta atrás

Estoy en plena cuenta atrás.

... no tardes, no me olvides ...:

Si, otra vez. De la anterior salió Mateo y la experiencia más amorosa, llorosa, intensa, feliz y especial de toda mi vida. 

Esta vez no es para tanto, pero la sensación de espera y de expectación es igual de intensa.

Vuelvo al mundo laboral. Después de 20 meses de casi descanso, y digo casi porque siendo autónoma es muy relativo, y algo de trabajo ha habido aunque francamente poco, digo, después de 20 meses, retorno. 

Y se mezclan sensaciones en mi interior. Porque he conseguido un trabajo en la champions de la restauración, podría decir, el trabajo de mi vida, eso seguro... y de nuevo por cuenta ajena, algo que ya no recordaba. Es maravilloso poder estar ahí y tengo muchas ganas de volver... y estoy nerviosa y expectante... y sé que va a ser un reto...



Pero, al tiempo, implica muchas cosas de las que no sé si tengo ganas: horarios largos, dos horas de coche entre idas y vueltas, no ver a peque más que un par de horas antes de dormir... sin tiempo para leer, para escribir... para todo lo que me gusta y me entretiene. 

Y realmente, me doy cuenta de que he llegado a valorar mucho lo de tener tiempo y hobbies

Antes pensaba que estar en casa sería aburrido, cansado, que desearía volver a trabajar en seguida, que se me caería la casa encima. Era una de esas convicciones que una tiene cuando no sabe de lo que habla, como me ha pasado con muchas cosas relativas a la maternidad. 




Ahora tengo la sensación de que nada me apetece más que estar en casa, en cada minuto de su vida. 

Pero tengo que volver al mundo laboral. Sé que si no lo hago me arrepentiré en algún momento... por mí y por la oportunidad que se me pone delante.

Y sí, la obra es un caramelito... pero me va a costar. Mucho. Cambiar de rollo mental, físico y emocional, de ritmo... salir de nuevo al mundo y estar menos con Mateo ... de nuevo cambios y de nuevo seguir avanzando en la vida.

Ley de vida, no? 

Deseadme suerte!

miércoles, 13 de abril de 2016

Dos hombres y un niño. T.J.KLUNE

Mi última lectura merecería el primer puesto en el podio de lecturas bonitas y tiernas.

Porque no es otra que Dos hombres y un niño de T.J. Klune.



Es una historia preciosa, una historia de amor apasionante e intensa que no deberíais dejar de leer.

Me duró apenas tres días, porque cuando algo me emociona no lo suelto, y aunque me quitó un par de horas de sueño, me alegro de que haya sido así. 

Esta es la sinopsis:

Tres años atrás la madre de Bear McKenna desapareció sin dejar rastro con su nuevo novio, obligando a Bear a hacerse cargo de Tyson, su hermano de seis años. Han salido adelante como han podido, pero debido a su dedicación exclusiva a Tyson, Bear apenas tiene oportunidad de disfrutar de la vida. Hasta que Otter vuelve a la ciudad.

Otter es el hermano mayor del mejor amigo de Bear y, como han hecho durante toda su vida, ambos chocan entre sí de formas que ninguno de los dos se esperaba. Sin embargo, esta vez no hay escapatoria a la intensidad de la emoción que existe entre ellos. Bear sigue creyendo que su sitio es el de tutor de Tyson, pero no puede evitar pensar que tal vez la vida le tiene reservado algo... o alguien más.

Si esto no es suficiente para convenceros, añadid una buena dosis de conversaciones inteligentes, el personaje de Tyson que es increíble y la maravillosa forma en la que el autor usa el lenguaje para describir lo que se siente cuando te enamoras y todo el oxígeno del universo es poco...

Una joya! 

sábado, 9 de abril de 2016

Illa das Esculturas.

Hace cinco años que Pontevedra se convirtió en mi lugar en el mundo. Por estar en el medio de nuestras casas y porque el destino quiso mandar al padre de la criatura de vuelta y darle plaza definitiva en la ciudad. 

Los cambios cuestan, a mi me cuestan. Me habitúo a lo mío, a unas luces, a un ritmo...y luego me resulta difícil cambiar el rollo.

Y con Pontevedra me pasó igual.

Y ahora me encanta.

Y parte de la culpa es de un espacio increíble a orillas del río que se llama Illa das Esculturas y que  me tiene enamorada. Me paseo casi cada día por allí llenando los pulmones de aire limpio ... 


... y los ojos de amaneceres luminosos. 


Son 7 hectáreas de caminitos entre árboles, y esculturas, en un espacio acotado por el río Lérez que se llama Illa do Covo, cercana al campus universitario.

Allí crían cisnes, patos y pajarillos varios, y las gaviotas se dan baños matutinos a sus anchas en las charcas cuando llueve.


El río la articula y la llena de luz, y deja estampas como estas...


...en verano...


...y en otoño.

La he convertido en mi lugar de escape. Un día malo se soluciona con un paseo entre árboles y un par de fotografías...



... o tres...



Y vosotros?

Tenéis algún lugar de escape? 

miércoles, 6 de abril de 2016

If I Could Fly.

Me encanta esta canción (corazones en mis ojos....)!!


Me pone tierna.

Me inspira.

Me hace cantar como una loca al volante.

Me alegra el día.

Sí, lo sé.

Es de One Direction.

¿Y qué? 

Nadie es perfecto.

sábado, 2 de abril de 2016

Mi cita a ciegas con un libro

La verdad es que estaba muy emocionada con este intercambio organizado por Dina de Oltra Bitácora, por varias razones.

Porque lo organizaba ella, mi amiga de toda la vida, y eso ya le daba puntos.

Porque nunca había participado en nada de esto, era mi primera vez y no sabía cómo resultaría.

Y porque me hacía ilu eso de recibir un paquete, no un paquete cualquiera, sino UN LIBRO!  en mi buzón, y de alguien desconocido.

Así que me puse al lío y me apunté sin dudarlo. Aquí os lo conté.

Y el lunes llegó mi paquetito, de manos de Isthar de Apuntes de Isthar.

Las categorías que yo había elegido eran: ESCRITORA, FEMINISMO, HUMOR, ACTUALIDAD... y ella pensó en este original compendio de historias escritas por mujeres, en forma de cómic que me sorprendió gratamente.

ENJAMBRE



Me está sorprendiendo de hecho...


Es estéticamente bonito y cargado de protesta y reivindicación de mujer que me parece estupendo.


Con viñetas y relatos combinados a la perfección.



«Este libro es zumbido, es grito, es canto, es denuncia, es advertencia. Las autoras han querido reunirse esta vez para demostrar con su trabajo que no tienen nada en común, que están hartas de esa obsesión de entomólogo que tiene la sociedad, el sistema, la corriente de pensamiento imperante, llámenlo como quieran, en separar, clasificar y adjudicar a cada género su casillero estanco. Un casillero que no suele corresponder a la realidad cambiante de nuestra sociedad» (Ana Miralles).

Así se autodescribe en la solapa de la portada.

Invita, no? 

Gracias Isthar!