domingo, 30 de septiembre de 2012

Uno de los vestidos azules más increíbles de la historia del arte


Amalia de Llano y Dotres, Condesa de Vilches.
Federico de Madrazo, 1853.

 

Como con casi todas las obras de arte que traigo aquí, me ha pasado lo siguiente: las estudié primero a base de diapositivas (en el mejor de los casos) y de fotocopias cutres en blanco y negro (y en color con suerte). No había los medios que hay ahora. Al poco tiempo de salir yo de la facultad me comentaron que los profesores les entregaban a los alumnos "cedés" con las láminas... afortunados ellos!

Pero no, yo soy de la (más o menos) antigua escuela. Así que os podéis imaginar que ver las obras en vivo y en directo por primera vez era una experiencia.

Así que quedé encantada cuando vi esta, con esos colores y esos satenes azules que parecen de verdad.

Federico de Madrazo era hijo de pintor y pintor de cámara de Isabel II, y fue director del Museo del Prado y de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Pintó sobre todo retratos de la aristocracia y el mundo de la cultura madrileña. Y pintó a la reina, por supuesto, una de las imágenes más conocidas de Isabel II:


Sin duda la Condesa de Vilches está retratada con mucha más simpatía que la reina, es un retrato dulce y mucho menos rígido. Además, se sabe que el color del vestido, ese azul tan increíble, fue elegido de acuerdo con el pintor porque resaltaba la blancura de la piel de la condesa. 

Os recomiendo que amplieis la foto y veais los detalles de las pinceladas y cómo consigue el efecto satén de la tela. Madrazo era un verdadero artista, hijo y hermano de artistas, suegro de un gran artista también, Mariano Fortuny y por tanto abuelo de otro artista, Mariano Fortuny y Madrazo.

Una familia con el arte en las venas!

Para saber más:
http://www.museodelprado.es/pradomedia/multimedia/la-condesa-de-vilches-de-madrazo

jueves, 27 de septiembre de 2012

La frase

A veces oyes alguna frase y te quedas pensando en ella...

Le das vueltas unos días, te viene a la cabeza de vez en cuando. La comentas. O no.

Hace un par de fines de semana, en nuestra escapada a Madrid que os conté aqui, coincidimos con gente variada y dispar. Uno de ellos un colega de profesión al que los pasos lo llevaron a la capital del reino, donde se ha acostumbrado a vivir como pez en el agua. Y yo lo miraba con envidia, diciendo, "qué valiente, él que puede; mírame a mi, que Madrid me da arrepíos, qué ciudad tan triste, tan cansina, pateando todo el día distancias interminables por encima y por debajo del nivel del suelo...". En fin, esas cosas. Y cuando yo le comenté que si Madrid no le agobiaba dijo que no. Que al principio echaba de menos estar en casa, en Coruña, pero que con el tiempo se adaptó, hizo su vida, cambió de trabajo... evolucionó. Y que en Galicia nunca lo habría hecho, porque Galicia lo frena. Estar allá me amuerma, me apoltrona, dejo de hacer cosas. Estoy harto de ser el rarito... de que digan "¿a donde va este de guay?". Aquí hago muchas más cosas. Allá no haría nada.

Y hoy se me iluminó el cerebro en una reunión del gremio que tuvimos en Santiago. Estábamos los de siempre, los cuatro de siempre, para ser exactos; con las mismas reivindicaciones, con los mismos defectos, con las mismas manías, con las mismas teimas. Todos nos conocemos, sabemos de qué pie cojea cada uno, lo que hace bien y lo que hace mal. Sobre todo lo que hace mal. Y es que somos una profesión muy reducida. A unos la crisis los ha llevado a dejar de sobrevivir como restauradores para poder vivir de cualquier otra cosa. Y otros, los menos, intentamos sobrevivir en un mundillo viciado, cansino, plagado de incompetentes y agotador.
Y me di cuenta de que me pasa lo mismo que a este chico. Esto me frena. Seguramente si estuviera en un sitio como Madrid donde hay cientos de empresas que se dedican a esto, seria muy distinto, seria capaz de hacer más cosas, por el simple hecho de que NADIE ME CONOCE. Sería más libre.



Este mundillo laboral en el que me toca lidiar, cada día se parece más a un patio de vecinos donde todos tienen derecho a opinar sobre tu vida, y donde yo misma tengo tentaciones de desaparecer, o de pasar desapercibida más veces de las que debiera.

Quizás debí coger de la mano aquella oportunidad que tuve de irme con una beca a Madrid. A lo mejor ahora todo sería distinto...o no. 

Quizás no habría tardado tanto en encontrar mi sitio..

.... uy, acabo de encontrar tema para otro post de reflexión!

Por cierto, tonteando con el lenguaje, se me dio por poner en Pinterest "restoration", y esto fue lo que salió:

Restoration

Sí, una moto, ya veis.

Pero lo peor es que si lo pones en castellano, la primera imagen que sale, es esta:

Restauración

El mundo funciona así!


martes, 25 de septiembre de 2012

Le Joola

Parece que comenzar una nueva etapa en la vida y en la bloggosfera ha de ser sinónimo de buen rollo, de felicidad y vibraciones positivas, verdad? Pues lo es, sin duda. Pero si por algo me gusta publicar en el blog es por darle voz a causas que me parecen justas. Y creo que es una de las mejores maneras de empezar esta aventura, dando voz a algo que este domingo me dejó sin palabras a la hora de la comida, intercambiando risas y charla en la mesa con los míos.

Mi hermana nos preguntó de pronto si nos sonaba el nombre de Le Joola. La respuesta fue no. Y ese es el principal motivo de que hoy hable de esto. Ese no.

Le Joola era un barco. Como el Prestige.

Llevaba 2000 pasajeros, como el Titanic, no sólo crudo.

Este año se cumplen 10 años del Prestige y se cumplieron 100 del Titanic. Pero pocos sabemos que pocos meses antes de hundirse el Prestige frente a Fisterra, se hundió el Le Joola frente a las costas de Gambia; y que sólo se salvaron 64 de los 2000 pasajeros. 


Y de qué nos enteramos aquí? De nada. Yo por lo menos. 

Porque estábamos demasiado ocupados con nuestro propio desastre. Es así. Mientras la marea blanca de la solidaridad desbordaba nuestras costas, la marea del olvido se llevó a casi 2000 personas que se subieron a un barco construido para 600 sin que nadie le pusiera freno.


Y da igual. Los telediarios no abrirán mañana con el recuerdo de la tragedia, y si lo hacen será porque alguien se acordó de ellos en El Pais de este domingo devolviéndoles la voz.

Porque no son el primer mundo, no importan. 
No eran europeos ricos en el viaje inaugural de un coloso "insumergible". Eran gente corriente que iba a realizar un viaje corto a Dakar, en un barco demasiado pequeño que siguió a rajatabla los principios de la física y se hundió.

Mañana se cumplen 10 años.

Y alguien más les recordará.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Globos

Fueron nueve globos mágicos (de Enrique y Ana) que ahora, por obra y gracia de algún cerebro pensante (y de las leyes físicas),se han convertido en 8. Sí, de aquellos nueve planetas que le pusieron banda sonora a mi infancia y que me inocularon el virus de la afición a la astronomía, ya sólo quedan 8, pues Plutón ya no es un planeta. No, señores. Sólo es un planeta enano.


Estos "globos" que me han fascinado siempre, y también los que desde mi reciente vuelo por la Capadocia me tienen enamorada, son los que han bautizado mi nuevo blog y mi nueva etapa, una mezcla de lo de siempre con una pizca de novedad que espero que os guste.

Tengo la sensación de estar comenzando algo: es septiembre, comienza el curso, comienza el otoño...(las calles mojadas de hoy dan fe), y me miro un poco y veo algo distinto, o con ganas de cambiar, por lo menos. 

Quiero leer más, hacer más fotos, involucrarme más con el mundo, dejar más huella...

Hasta me planteo mi vida laboral y pienso que podría ser capaz de hacer muchas más cosas, de hacerlo mejor... pero me falta el cómo.

Mientras, os lo voy contando, si queréis.

Bienvenidos..