Efemérides de hoy y de ayer

20 de Noviembre, fecha importante en nuestra historia, porque hoy se cumplen 37 años de la muerte de Franco:

Ojalá fueran muchos más!

En días como hoy me pregunto qué hace que una fecha tan importante sea recordada por todos y otras de la misma envergadura pasen sin pena ni gloria. Porque alguien sabe qué aniversario se cumplió ayer?

  Tal día como ayer de 1933, las mujeres ejercieron por primera vez el derecho al voto en España, 

culminando así en nuestro país un proceso que se había iniciado en Estados Unidos, Inglaterra y Francia hacia 1860 y cuya consecución fue lenta, siendo Nueva Zelanda el país que primero reconoció este derecho femenino en 1893, seguido de Australia, Finlandia y Noruega, extendiéndose a otros países tras la Gran Guerra.


La primera vez que se reconoció en España el sufragio femenino fue en 1924, cuando se reconoció a las mujeres cabezas de familia como electoras y elegibles, en el Estatuto Municipal, del 8 de marzo de 1924, incluyéndolas en el censo electoral.

En 1931 se les reconoció en las elecciones a Cortes Constituyentes, en los inicios de la Segunda República, el derecho al sufragio pasivo, es decir, la posibilidad de presentarse y ser elegidas, saliendo elegidas sólo tres, entre ellas Clara Campoamor y Victoria Kent, que supusieron un importante impulso hacia la consecución del voto femenino.


Tengo que decir que el principal detractor de esta propuesta fue un gallego (vaya por Dios!) llamado Roberto Novoa Santos, cuyo principal argumento se basaba en el psicoanálisis. Leamos...

¿Por qué hemos de conceder a la mujer los mismos títulos y los mismos derechos políticos que al hombre? ¿Son por ventura ecuación? ¿Son organismos igualmente capacitados? (...) La mujer es toda pasión, toda figura de emoción, es todo sensibilidad; no es, en cambio, reflexión, no es espíritu crítico, no es ponderación. (...) Es posible o seguro que hoy la mujer española, lo mismo la mujer campesina que la mujer urbana, está bajo la presión de las Instituciones religiosas; (...) Y yo pregunto: ¿Cuál sería el destino de la República si en un futuro próximo, muy próximo, hubiésemos de conceder el voto a las mujeres? Seguramente una reversión, un salto atrás. Y es que a la mujer no la domina la reflexión y el espíritu crítico; la mujer se deja llevar siempre de la emoción, de todo aquello que habla a sus sentimientos, pero en poca escala en una mínima escala de la verdadera reflexión crítica. Por eso y creo que, en cierto modo, no le faltaba razón a mi amigo D. Basilio Alvarez al afirmar que se haría del histerismo ley. El histerismo no es una enfermedad, es la propia estructura de la mujer; la mujer es eso: histerismo y por ello es voluble, versátil, es sensibilidad de espíritu y emoción. Esto es la mujer. Y yo pregunto: ¿en qué despeñadero nos hubiéramos metido si en un momento próximo hubiéramos concedido el voto a la mujer? (...)¿Nos sumergiríamos en el nuevo régimen electoral, expuestos los hombres a ser gobernados en un nuevo régimen matriarcal, tras del cual habría de estar siempre expectante la Iglesia católica española?"

Y también la propia Victoria Kent trató de frenar el avance sufragista, pidiendo un aplazamiento del voto de la mujer porque consideraba que estaba demasiado influida por la Iglesia, con lo que su voto seria conservador, y con ello, perjudicial para las izquierdas.

Pero ahí estaba Clara Campoamor para defendernos con argumentos como estos:

"Precisamente porque la República me importa tanto, entiendo que sería un gravísimo error político apartar a la mujer del derecho del voto. (...) Yo soy Diputado por la provincia de Madrid; la he recorrido, no sólo en cumplimiento de mi deber, sino por cariño, y muchas veces, siempre, he visto que a los actos públicos acudía una concurrencia femenina muy superior a la masculina, y he visto en los ojos de esas mujeres la esperanza de redención, he visto el deseo de ayudar a la República, he visto la pasión y la emoción que ponen en sus ideales. La mujer española espera hoy de la República la redención suya y la redención del hijo. No cometáis un error histórico que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar al dejar al margen de la República a la mujer, que representa una fuerza nueva, una fuerza joven... Que está anhelante, aplicándose a sí misma la frase de Humboldt, de que la única manera de madurarse para el ejercicio de la libertad y de hacerla accesible a todos, es caminar dentro de ella".

Finalmente, la propuesta fue aprobada por 161 votos a favor y 121 en contra.
Reconocido el derecho al voto de las mujeres en la Constitución de 1931, aprobada por las Cortes Constituyentes españolas el 9 de diciembre de 1931, la primera vez que pudieron ejercer ese derecho fue en las elecciones generales de noviembre de 1933.

Cierto es que luego se perdió ese derecho con los 40 años de dictadura, esta vez para hombres y para mujeres; pero quizá si no hubiera sido por los logros de la Primera República, tras la muerte del dictador la mujer española habría tenido que luchar por el derecho al voto una vez más, y quizá la Historia habría sido muy distinta.

Comentarios

  1. diosmío!!! no conocía la reflexión de Novoa Santos.

    Es muy curioso, coincidencias…, este fin de semana, Martina me dijo que tenía que hacer un trabajo para el cole sobre una mujer española que haya hecho algo importante para los demás… y le hablé de Clara Campoamor.


    Besitos!

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  2. prefiero celebrar el sufragio de las mujeres que la muerte de Franco, que por mi que no hubiera nacido y cuanto menos se hable de el mejor.

    sobre el texto de Novoa... sin palabras!

    me ha encantado este post! :)
    un beso!

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  3. Totalmente de acuerdo con Bea en todo!

    Un gran post :)

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