Tiramisú rico y fácil

Os traigo por ser domingo una receta de esas de chuparse los dedos. La descubrí hace poco en algún blog (lo siento, no lo recuerdo, fue una visita de esas fugaces) y me pareció fácil, así que me puse manos a la obra para la primera comida a la que fuimos:¡¡ TIRAMISÚ!!

Y hoy repetí, para celebrar como se merece los 35 tacos de mi "amol". Y me voy superando. Antes de hacerlo la primera vez me parecía dificilísimo...y realmente no lo es. Veamos qué necesitamos:

INGREDIENTES:
Una taza de café (más o menos cargado, a vuestro gusto)
Bizcochos, yo cojo de la marca Sancho Panza, y quedan estupendos.
40 g de azúcar.
250 g de queso Mascarpone.
2 huevos.
Un chorrito de Amaretto.
Cacao en polvo.

Estas son las cantidades que yo utilizo para hacer 5 vasitos. Para hacer un tiramisú tamaño tarta, tendréis que doblar las cantidades.

PASOS:
1. Hacemos el café y lo dejamos enfriar.

2. Separamos las yemas de las claras: 
- las dos yemas las echamos en un bol, le añadimos el azúcar y el Mascarpone y revolvemos sin batir, mezclándolo todo bien.


- las dos claras las ponemos a punto de nieve.


3. Mezclamos las dos masas anteriores revolviendo con movimientos envolventes, haciendo que quede la masa aireada. Y reservamos.

4. Al café que hemos hecho al principio le añadimos un chorrito de amaretto.

5. Colocamos en el fondo del recipiente (vasitos individuales o fuente con los bordes altos) los bizcochos y los vamos mojando con el café, a cucharaditas, o simplemente mojamos los bizcochos, pero no demasiado, de manera que no se ablanden excesivamente, y los vamos colocando.


Si la fuente es cuadrada, podéis poner los bizcochos enteros. Yo, en los vasitos, desmenuzo los bizcochos (uno por vasito) y luego los mojo con una cucharilla.

6. Ponemos después una capa de la crema preparada al principio, que cubra bien. Encima otra capa de bizcochos, y de nuevo otra capa de crema.

7. Finalmente espolvoreamos cacao (no Cola-Cao ni Nesquick, mejor caco en polvo, cuanto más puro mejor, porque le da un toquecillo amargo), tamizando con un colador.



¡¡Y a la nevera!!

Cuanta más nevera mejor, así que si es para una cena, hacedlos por la mañana, y si es para una comida, la noche anterior, y ¡voi là! ¡¡Postre magníficus!!

¿¿Lo intentáis?? No tiene mala pinta, ¿no?


Comentarios

  1. Tiene pinta de difícil! Pero reconozco que el resultado es muy apetecible... Quiero un poco! jaja

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