Entradas

Mostrando entradas de julio, 2013

A vivir!

Imagen
Vacaciones!
Me voy al verano...

Al sol...
Al tiempo infinito...

Al barroco en cada esquina...

Al mar Mediterráneo... ese símbolo de sol y calor, que tan bucólico e ideal nos parece a los del norte...
Me voy, con el corazón triste por los que ya no irán a ningún sitio nunca más, porque su vida quedó entre los hierros de un tren.
Me voy...a vivir, a celebrar que seguimos aquí, que el mundo es hermoso y quiero conocerlo...
Me voy...
...enseguida estoy de vuelta!

Fotos fijas

Imagen
A veces dudo de si primero fueron los recuerdos o la fotografía. Porque cuando pienso en mis recuerdos, aparecen como imágenes fijas, como si llevara un álbum de fotos virtual en mi cabeza. Son escenas sin movimiento. Tal vez con sensaciones y olores, pero sin movimiento, sobre todo cuanto más atrás voy en la memoria.
Hasta hace bien poco creía que había tenido una amiga imaginaria en el cole. El caso es que yo tengo un claro recuerdo (en foto fija) de una niña morena, con el pelo infinitamente largo sujeto en dos coletas a los lados de la cabeza, y el mandilón a rayas del cole. Se llamaba Saleta, nombre que no he vuelto a oir en la vida, de ahí parte de mis sospechas. Mis amigas y compañeras del cole desde la infancia más infancia no la recuerdan...
Pero este invierno nos juntamos en una divertida cena las antiguas alumnas de nuestra promoción del cole. Os acordais?, lo conté con emoción aquí... Y resulta que una de ellas, sí, sólo una, se acordaba de ella... Bien! no era imaginaria…

El arte de Miguel Angel

Imagen
Hay pocas cosas tan increíbles como entrar por la puerta de la Galleria della Academia de Florencia y encontrar el David de Miguel Angel al final del pasillo.



Es el icono de la ciudad de Florencia, la escultura que hay que ver.



El ritual es: hacer cola, no tan larga como en los Museos Vaticanos, pero cola al fin y al cabo. Mientras esperas te puedes tomar un macchiato en el bar de enfrente, que sabe a gloria. Y entrar por fin y dejarte maravillar primero con los esclavos inacabados, y allá al final de la Gallería, un imponente bloque de mármol blanco de 5,2 m de altura en forma de hombre formidable.



Es impresionante, no se puede decir con otra palabra. La hizo Miguel Angel entre 1501 y 1504, antes de que le encargaran en Roma su obra más ambiciosa, los frescos de la Capilla Sixtina. El siempre dijo que era escultor, no pintor y aquí queda más que patente.

El cuerpo de David es una sola pieza que salió del bloque de mármol como si estuviera escondida en él. Y Miguel Ángel eligió el mom…