Reto no superado.

Tengo que reconocerlo muy a mi pesar: he fracasado.

En enero del año pasado me sumé al reto de las Trece Lecturas propuesto por Ishtar aquí, entusiasmada, confiando en que leería fácilmente mis trece libros, tenía un año por delante...

Pero he fallado.

Me he quedado en 10 y el 11 y el 12 a medio leer simultáneamente.

Os cuento:

Todo al 69,  de Xavier Molins y Carme Corretgé, literatura de viajes y experiencias vitales publicado mediante micromecenazgo y que me gustó mucho y me hizo empezar con buen pie este año viajero que he tenido.






No me iré sin decirte a donde voy, de Laurent Gounelle,que me pareció más un libro de autoayuda que otra cosa pero que al final me dejó buen sabor de boca.







Momo, de Michael Ende, que fue sin duda el libro del año porque me hizo volver a la infancia y a la magia de este escritor que me encanta.





Nosotras que no somos como las demás, de Lucía Etxebarría, lectura pendiente desde hacía tiempo y muy bien escrita, ole por ella.







La Luz en casa de los demás, de Chiara Gamberale me gustó, pero no me entusiasmó. Aun así, reconozco que es una historia muy tierna y divertida.






Javier Sierra y su Maestro del Prado, me dieron la dosis perfecta de misterio y arte de este año. Lo disfruté mucho pero al final me quedé como si nada...






84 de Charing Cross Road, una joya, sin duda lo segundo mejor del año: Londres, libros, cartas...la conjunción perfecta...





Y la sesión Albert Espinosa. Este fue el autor por excelencia este año, cayeron tres:

Brújulas que buscan sonrisas perdidas, que me gustó, es muy Espinosa, pero que me resultó demasiado oscuro. Si lo lees en época de bajón igual te hundes. Aún así, me sigue gustando su universo.

Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo, que como os conté, fue lectura de ida y vuelta en el viaje a Sicilia. Es casi ciencia ficción, y me encantó ese toque en el universo realista y a la vez mágico de Albert Espinosa.

El mundo amarillo. Este lo tomé prestado para el viaje de ida y vuelta a Marruecos, y lo terminé ya en casa. Y me dejó algo indiferente. Eso si, ahora me dedico a buscar "amarillos" en mi vida, y es entretenido... Pero bueno, me esperaba más...



Y hasta aquí la parte de reto cumplida. Porque me dejé sin acabar otros dos que aun me duran:
La Caida de los gigantes, de Ken Follet, que me está entusiasmando, sobre todo porque estoy aprendiendo mucho sobre la Gran Guerra, y como tengo un profesor de historia en casa, nuestras cenas son una auténtica lección. Me sigue enganchando la manera de escribir que tiene este hombre, y la capacidad de enlazar historias.






Io non ho paura, de Niccolò Ammaniti, lectura obligada este cuatrimestre en clase de italiano, que comienza muy bien, y a cuyo autor precede la fama de haber recibido el premio literario más importante de Italia.

Prometo contaros mis impresiones.

Y contaros también que tengo proyectos de lectura muy interesantes, como Cometas en el cielo, de Khaled Hosseini, que los Reyes Magos dejaron bajo mi árbol, y al que le tengo muchas ganas. Y otro que promete, Noroeste, de Héctor Oliva Camps, "la historia del hombre que viajó hasta el fin del mundo"...qué os parece? 
    

Como cada año, procuraré sacar tiempo de donde sea para leer, estos y otros aun pendientes, porque al fin y al cabo es una de mis grandes pasiones y estas hay que practicarlas siempre, verdad? 


Y en breve, un resumen fotográfico de nuestra Navidad más allá del estrecho, que ha sido una maravillosa experiencia que tengo muchas ganas de contaros. Ah! y el ultimo trecho de nuestro viaje a Sicilia, que aun no os he contado! Buf, tengo mucho por hacer y poco tiempo, intentaré cumplir.

Disfrutad del domingo!

Comentarios

  1. Aqui hay un puñado q no he leido, asiq ya estas tardando en prestármelos!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Dublín + Howth: saboreando Irlanda.

15 años

En globo por la Capadocia