Mientras duermes. Cosas de mala madre.

El otro día me sorprendí intentando recordar aquello de "me gusta cuando callas, porque estás como ausente" de Neruda, y dándole una nueva interpretación. Yo más bien diría "me gusta cuando duermes, porque estás como ausente". Y explico por qué.


Una de las cosas más duras de ser mamá, a mi modo de ver, y teniendo en cuenta que nunca me han chiflado los niños, es la obligación constante de ponerte a su nivel, al menos ahora que aun acaba de hacer un año y ni habla ni camina. Es decir: repetirle cosas, leerle los mismos cuentos, hacerle las mismas bromas... para que empiece a entender, vaya diciendo cositas...a su ritmo, pero para que vaya aprendiendo, en una palabra.

Es agotador. 

Es increíble ver cómo empieza a reconocer las formas, cómo te entiende cuando le pides que te de algo, o cómo señala el sol en el cuento cuando se lo pides.... pero el proceso es agotador.

Y a veces, un día, tu cerebro te pide algo más. Un poco de pensamiento profundo, algo de intelectualidad, o simplemente, algo de creatividad. Leer un libro, hacer un par de fotos experimentando luces y ángulos... escribir algo medianamente construido... tener una discusión sobre arte... qué se yo! 


Y todo eso sólo lo puedo hacer MIENTRAS DUERME.

Porque gracias a Dios o a quien sea, el niño ha salido dormilón. Y el tiempo de sus siestas es una mina de oro para mi. Y para mi cerebro. 

Así que agradecida y afortunada me siento de semejante privilegio y compadezco a los padres que no tienen un minuto de tranquilidad desde que el retoño amanece hasta que se vuelve a meter en cama. Porque es duro no tener un minuto para apagar el cerebro, para no pensar, o para pensar en todo aquello que te interesa.

Eso sí, lo dejo todo en cuanto lo oigo revolverse al final de su siesta, y la sonrisa con la que me recibe cuando me asomo a su cuna podría valer millones!

Y lo primero que pienso es... ¡tengo que fotografiarla!

Comentarios

  1. Nunca lo había pensado; debe de echarse muchísimo de menos tener conversaciones adultas cuando tienes que estar 24 horas al día pendiente de un bebé. Me alegro de que le gusten las siestas, bien por ti :D
    ¡Saluditos!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Dublín + Howth: saboreando Irlanda.

15 años

En globo por la Capadocia